El cemento es una parte pequeña del peso de un metro cúbico de hormigón y, sin embargo, la que más huella de carbono deja. Casi toda esa huella viene de un único componente: el clínker. Entender qué es y por qué emite tanto explica por qué hoy la industria del cemento y del hormigón busca usar menos.

Qué es el clínker

El clínker es el producto que sale del horno de una fábrica de cemento: nódulos grises y duros que se obtienen cociendo una mezcla de caliza y arcilla a unos 1.450 °C. A esa temperatura los minerales se funden en parte y se recombinan en compuestos nuevos, capaces de reaccionar con el agua y endurecer.

El clínker no se vende tal cual. Se muele muy fino con una pequeña cantidad de yeso, que regula el fraguado, y el resultado es el cemento portland. Si además se muele junto con otros materiales, las adiciones, se obtienen los distintos tipos de cemento.

Cómo se fabrica

  1. Cantera: se extraen la caliza, que es la mayor parte del crudo, y la arcilla o la marga.
  2. Molienda y homogeneización del crudo hasta un polvo de composición muy controlada.
  3. Precalentador y precalcinador: el crudo baja por una torre de ciclones a contracorriente de los gases calientes, y la caliza empieza a descomponerse.
  4. Horno rotatorio: un tubo inclinado de decenas de metros que gira y alcanza unos 1.450 °C. Ahí se forma el clínker.
  5. Enfriador: un enfriamiento rápido fija los compuestos que interesan.
  6. Molienda de cemento: clínker, yeso y, según el tipo, adiciones.
Los cuatro compuestos principales del clínker
CompuestoProporción habitualQué aporta
Silicato tricálcico (alita)50–70 %Fraguado y resistencia en los primeros días
Silicato bicálcico (belita)15–30 %Resistencia a largo plazo
Aluminato tricálcico5–10 %Reacción muy rápida; la regula el yeso
Ferritoaluminato tetracálcico5–15 %Funde a menor temperatura y da el color gris

Cómo reaccionan estos compuestos con el agua es lo que explicamos en fraguado del hormigón.

Silos de una planta de hormigón junto a acopios de árido
Silos de cemento en una planta de hormigón: el cemento llega aquí ya molido, con su clínker y sus adiciones.

Por qué emite tanto CO₂

El clínker emite CO₂ por dos vías:

  • La propia caliza. Al cocerla, el carbonato cálcico se descompone en óxido de calcio y dióxido de carbono. Es química pura: ese CO₂ sale de la materia prima y no se evita cambiando de combustible. Supone más de la mitad de las emisiones del clínker.
  • El combustible que mantiene el horno a 1.450 °C. Esta parte sí se puede reducir con combustibles alternativos y mejor eficiencia energética.
≈ 0,8 t
de CO₂ por tonelada de clínker, como orden de magnitud
> 50 %
de esas emisiones salen de la caliza, no del combustible
≈ 1.450 °C
temperatura del horno de clínker

Por eso la forma más eficaz de bajar la huella del hormigón no es solo fabricar el clínker de otra manera, sino usar menos: menos clínker por tonelada de cemento y menos cemento por metro cúbico.

Cuánto clínker lleva cada cemento

Contenido de clínker por tipo de cemento (UNE-EN 197-1 y 197-5)
TipoClínkerCon qué se sustituye
CEM I · portland≥ 95 %Casi nada: clínker y yeso
CEM II · portland con adiciones65–94 %Escoria, humo de sílice, puzolana, ceniza volante, esquisto calcinado o caliza
CEM II/C-M · compuesto50–64 %Mezcla de adiciones (UNE-EN 197-5)
CEM III · de horno alto5–64 %Escoria de horno alto
CEM IV · puzolánico45–89 %Puzolanas y cenizas
CEM V · compuesto20–64 %Escoria con puzolana o ceniza
CEM VI · compuesto35–49 %Escoria con otras adiciones (UNE-EN 197-5)

Los cementos con menos clínker suelen ganar resistencia más despacio y piden más cuidado en el curado, pero dan hormigones más durables frente a ciertos ataques químicos.

Cómo se reduce

Menos clínker en el cemento

Es la vía clásica: sustituir parte del clínker por adiciones. Su límite es la disponibilidad: la escoria depende de la siderurgia y la ceniza volante, de las centrales de carbón, que están cerrando. Por eso crecen alternativas como las arcillas calcinadas combinadas con caliza, que se encuentran casi en cualquier sitio.

Menos cemento en el hormigón

La otra palanca está en la planta de hormigón: conseguir la misma resistencia con menos kilos de cemento por metro cúbico. Se logra con una granulometría bien estudiada y con aditivos que mejoran el rendimiento del cemento.

Es lo que hacen los aditivos con grafeno SmartADDITIVES. En la referencia de catálogo, el contenido de cemento baja de 300 a 210 kg/m³, un 30 % menos, con la misma resistencia característica. Con un factor de emisión del cemento del orden de 0,6–0,8 kg de CO₂ por kilo, según el tipo, esos 90 kg menos equivalen a unos 50–70 kg de CO₂ menos por metro cúbico. Los aditivos tienen además una declaración ambiental de producto (EPD) verificada, específica de producto y válida para licitaciones con criterios ambientales.

Otras vías

  • Captura de CO₂ en las fábricas de cemento, en fase de proyectos a gran escala.
  • Conglomerantes sin clínker, como los activados alcalinamente: existen, pero su uso es todavía minoritario y no siempre está cubierto por la normativa.
  • Diseñar con la resistencia justa: no especificar más cemento ni más resistencia de los que la estructura y el ambiente necesitan.