Las fibras para hormigón son filamentos cortos de acero, plástico o vidrio que se reparten por toda la masa durante el amasado. No hacen el hormigón más resistente a compresión: lo que cambian es cómo fisura y cómo se comporta después de fisurar.
Bien elegidas, evitan las fisuras de las primeras horas, dan tenacidad a soleras y prefabricados y, en muchos casos, permiten prescindir del mallazo. Mal elegidas, encarecen el hormigón sin aportar nada. Esta guía repasa los tipos, la dosificación habitual y dónde tiene sentido cada una.
Para qué sirven las fibras
Las fibras trabajan en dos momentos distintos de la vida del hormigón:
- En las primeras horas, mientras el hormigón todavía es frágil, la superficie pierde agua y retrae. Las microfibras cosen esa capa y reducen las fisuras de retracción plástica.
- Con el hormigón endurecido, cuando aparece una fisura, las macrofibras y las fibras de acero la atraviesan y siguen transmitiendo esfuerzos. Es lo que se llama resistencia residual o tenacidad: el elemento no se parte en dos de golpe.
Hay un tercer uso más específico: las microfibras de polipropileno se funden con el fuego y dejan canales por los que escapa el vapor, lo que reduce el desconchado explosivo del hormigón en túneles y estructuras expuestas a incendio.
Tipos de fibras y dosificación
| Fibra | Norma | Dosis habitual | Función | Usos típicos |
|---|---|---|---|---|
| Acero | UNE-EN 14889-1 | 20–40 kg/m³ | Estructural: resistencia residual alta | Soleras industriales, prefabricado, hormigón proyectado en túneles |
| Macrofibra sintética (polipropileno, poliolefina) | UNE-EN 14889-2, clase II | 2–6 kg/m³ | Estructural o semiestructural, no se oxida | Soleras, proyectado, prefabricado, obra marina |
| Microfibra de polipropileno | UNE-EN 14889-2, clase I | ≈ 0,6–1 kg/m³ | Retracción plástica; protección frente al fuego | Soleras, morteros, recrecidos, túneles |
| Vidrio álcali-resistente | UNE-EN 15422 | Según sistema | Refuerzo de piezas finas | GRC: paneles de fachada y prefabricado decorativo |
| PVA (alcohol polivinílico) | UNE-EN 14889-2 | Según sistema | Muy buena adherencia a la matriz | Morteros técnicos, prefabricado, hormigones dúctiles |
Rangos orientativos de mercado. La dosis de cada obra la fijan el fabricante de la fibra y el proyecto.
La diferencia entre micro y macro no es solo de tamaño: la UNE-EN 14889-2 separa las de menos de 0,30 mm de diámetro (clase I, microfibras) de las de más de 0,30 mm (clase II, macrofibras), y solo estas últimas se consideran para usos estructurales.
¿Sustituyen al mallazo?
Es la pregunta más frecuente, y la respuesta depende del elemento:
- Soleras sobre terreno. En muchas, sí. El mallazo de una solera suele estar para controlar la fisuración por retracción y temperatura, y eso lo hacen bien las fibras de acero o las macrofibras, con la ventaja de que están en todo el espesor y no hay que colocar ni calzar nada.
- Elementos estructurales. Solo con un cálculo específico del hormigón con fibras, basado en su resistencia residual a flexotracción (UNE-EN 14651). La normativa española tiene un anejo dedicado al hormigón con fibras.
- Donde el cálculo pide armadura, las fibras no la sustituyen. Si el problema de esa armadura es la corrosión, la solución no es quitarla sino cambiarla de material: la armadura de fibra de vidrio no se oxida (lo explicamos en varilla de fibra de vidrio frente al acero).
Puesta en obra
- Cuándo se añaden: en la planta o en la cuba del camión antes de descargar, con el tiempo de amasado suficiente para que se repartan bien.
- Erizos: las fibras de acero añadidas de golpe pueden formar bolas. Se incorporan de forma gradual o en formatos encolados que se separan al amasar.
- Consistencia: las fibras restan trabajabilidad. Se compensa con superplastificante, nunca con agua (repasa los tipos de aditivos para hormigón).
- Acabado: en soleras fratasadas conviene un buen fratasado mecánico para que no queden fibras asomando.
- Curado: las fibras reducen las fisuras de retracción, pero no sustituyen al curado.
Fibras y grafeno: cada uno en su sitio
Las fibras actúan cuando el hormigón ya ha fisurado; el grafeno actúa antes, en la matriz. En los aditivos SmartADDITIVES el grafeno interviene en la hidratación del cemento y densifica la pasta, lo que da más resistencia con menos agua. Son complementarios: una matriz más densa y fibras que cosen las fisuras que, aun así, aparezcan.
Por eso la gama incluye Solid FIBER, con fibras PVA, macrofibras y microfibras para reducir o sustituir armado, compatibles con todos los aditivos de la gama.




